BARRIO PRIMERO DE MAYO CELEBRA 53 AÑOS DE HISTORIA Y TRADICIÓN

Quibor, Estado Lara - La junta de patrimonio del municipio Jiménez ha estado llevando a cabo una serie de conversatorios en la ciudad de Quíbor con el objetivo de rescatar, conservar y difundir la rica historia de la localidad. En esta ocasión, el foco ha estado en el popular Barrio Primero de Mayo, que recientemente celebró 53 años desde su reconocimiento oficial.

Los residentes del barrio, quienes han sido los principales informantes en estos encuentros, compartieron relatos sobre los orígenes del barrio, que se remontan a 1963 cuando un grupo de jornaleros tomó tierras las abandonadas para establecer lo que hoy conocemos como Primero de Mayo. Estas, originalmente parte de la posesión Nuestra Señora tierras de Altagracia y luego de Juan Cruz Moreno, se convirtieron en el hogar de aproximadamente 50 familias oriundas de la zona alta del municipio Jiménez cubiro y sanare y otros del Tocuyo que buscaban mejorar su calidad de vida.
 
Primero de Mayo a pesar de las condiciones iniciales difíciles, sin servicios básicos como luz, agua o gas, la comunidad prosperó. Los alimentos se compraban en el abasto Palma, y ​​la naturaleza circundante ofrecía un hábitat para una diversidad de flora y fauna.

Hoy en día, el Barrio Primero de Mayo ha crecido significativamente, albergando a unas 8,000 personas distribuidas en 9 consejos comunales. La escuela del barrio, fundada en 1976, ha pasado de ser una pequeña institución unitaria a una escuela estadal con una rica historia de educadores dedicados.
La planificación visionaria de los fundadores del barrio incluyó espacios para reuniones comunitarias y una capilla, que con el tiempo ha sido modificada y reconstruida. La casa comunal y el ambulatorio son testimonios del esfuerzo colaborativo de los vecinos y de contribuciones significativas de figuras como Gil Antonio Landaeta y Manuel Díaz.

Las tradiciones culturales siguen siendo un pilar de la comunidad, con festividades católicas y danzas tradicionales como la burriquita. Músicos locales y bailadores han mantenido viva la cultura del barrio a lo largo de los años.

El barrio también era un centro agrícola, con semilleros que en su apogeo abastecían no solo al municipio sino también a las regiones vecinas. Aunque esta forma de economía ha desaparecido, la influencia de aquellos tiempos aún se siente.

El Barrio Primero de Mayo es un ejemplo de resiliencia y comunidad, un lugar donde la historia y la tradición continúan dirigiéndose gracias al espíritu de sus habitantes.


 

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