Quíbor

Quíbor, somos la joya artesanal y agrícola de Venezuela, nos erigimos como la capital del municipio Jiménez, en el vibrante estado de Lara. Con una población de 110.536 almas, representa la esencia viva de la mitad de los habitantes del municipio. Este enclave histórico no solo es el corazón administrativo de la parroquia Juan Bautista Rodríguez, sino que también es un componente crucial de la Gran Barquisimeto.
El término 'Quibor' resuena con el eco ancestral de 'sembrar y cosechar', reflejando la abundancia agrícola de la región. Este asentamiento precolombino, enriquecido con yacimientos arqueológicos, se destaca como uno de los sitios más significativos de Venezuela. El Museo Antropológico Francisco Tamayo es el custodio de los tesoros desenterrados aquí, narrando historias de tiempos inmemoriales. Fundado sobre las raíces de una comunidad indígena en 1620 por Francisco de la Hoz Berrío, el pueblo de Nuestra Señora de Altagracia de Quíbor florece hoy como un centro neurálgico de servicios, y un bastión de la tradición agrícola y artesanal.

Su historia

En el fértil valle de Quíbor, antes de la llegada de los conquistadores españoles, prosperaban los indígenas gayones, pertenecientes a la familia jirajarana. Su sociedad se organizaba en cacicazgos, liderados por un cacique que no solo redistribuía los excedentes económicos, sino que también podía ejercer como líder militar y religioso. La agricultura era avanzada, aunque la metalurgia se limitaba a la creación de objetos decorativos, y la escritura aún no se había desarrollado.

Los hallazgos arqueológicos en las necrópolis del Boulevard de Quíbor y el cementerio Las Locas, tanto en ofrendas y ornamentos en las tumbas como en los estudios antropológicos de los restos óseos, atestiguan una sociedad con diferencias notables en nutrición y sanidad, datados alrededor del año 400. DC Para el año 1000, se evidencia una clara estratificación social y una organización capaz de realizar construcciones y mejorar la producción agrícola.

Las crónicas de la conquista relatan poblaciones altamente organizadas en lo político, económico y social, bajo la dirección de líderes conocidos como Manaure. Los Ajaguas o Achagua fueron los primeros habitantes.

Los registros de los colonizadores españoles comienzan en 1545, cuando López Montalvo de Lugo, por órdenes del gobernador alemán Georg von Speyer, emprendió una expedición desde Coro hacia las llanuras de lo que hoy es el estado de Lara. Montalvo llegó a tierras conocidas por sus habitantes como Quíboc o Quibure, que significa 'cosecha' en castellano.

Para 1602, europeos provenientes de El Tocuyo comenzaron a poblar la zona de Quíbor, atraídos por la salubridad del lugar, su ubicación en el camino real y los extensos cultivos de trigo. La presencia de encomenderos alemanes en la región también contribuyó a su crecimiento.

En junio de 1620, el Capitán General Francisco de la Hoz Berrio, gobernador de la provincia de Venezuela, fundó sobre el asentamiento indígena la población de Nuestra Señora de Altagracia de Quíbor, creando un punto intermedio entre Nueva Segovia de Barquisimeto y El Tocuyo. Para ese año, ya era reconocido como pueblo en los archivos parroquiales.

El desarrollo significativo de Quíbor ocurrió en el siglo XIX, alcanzando la categoría de villa para 1828.

Simón Bolívar atravesó la villa de Quíbor el 16 de agosto de 1821, en su camino de Barquisimeto a El Tocuyo. Fue recibido calurosamente, ya que la villa, mayoritariamente independentista, había contribuido con muchos hombres y mujeres a la causa de la independencia. La tradición oral ha mantenido viva esta historia a lo largo de los años.

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